América Latina está retornando a la senda de crecimiento con un modesto 2%. Ese crecimiento lo liderará Brasil con 2,5%. México, el otro gran motor regional, contribuirá con 1,8%. Si bien la senda del crecimiento retornará, debemos ser conscientes de que las tasas de crecimiento serán 56% menores que las de 2007 para Brasil, 48% inferiores para México y 78% menores para Argentina.
O sea, la consigna es volver a crecer pero a un ritmo mucho menor.
A modo de consuelo: el riesgo inflacionario, producto de las generalizadas expansiones monetarias, no creará peligros inflacionarios al menos hasta 2011.
El gráfico es un sector económico fundamentalmente integrado con empresas de pequeño y mediano tamaño. En más de 54.000 empresas se sostienen cerca de 600.000 puestos de trabajo de buena calificación. Como datos de interés vale señalar:
- El consumo nacional aparente de papel para impresión es de 22 millones de toneladas.
- El valor bruto de la producción gráfica para América Latina es de unos US$40.000 millones anuales.
- El ritmo de crecimiento del sector en la región fue de 4% en los últimos años, sin incluir 2008.
- La región en su conjunto es autosuficiente en la provisión de papel, aunque el ritmo de crecimiento hará que en 2017 las inversiones en el sector papelero no alcancen a satisfacer la demanda de la industria gráfica.
- Los segmentos claves del crecimiento sectorial están en la
Sin dudas, la impresión digital y su cercana, la serigrafía, lideran el crecimiento en los sistemas de impresión empleados. En la actualidad podemos establecer que la impresión digital es sólo 2% del total impreso en volumen físico. Este 2% implica, en función de valor de producto, 16%. Aquí radica su importancia. El valor agregado.
Nuestras proyecciones para la impresión digital y la serigrafía marcan que, en 2011, estas habrán crecido 40% en la región. Si desagregamos su crecimiento por tipo de bien gráfico producido, vemos que para los próximos cinco años la impresión en folletería por sistemas tradicionales crecerá 3%, en tanto la digital lo hará en 23%.
La impresión de libros en sistemas tradicionales aumentará 1%, en tanto los impresos en digital lo harán en 20%. En el caso de etiquetas el crecimiento será de 6% con métodos tradicionales y de 32% en sistema digital.
Quiénes lideraran este vertiginoso crecimiento: México, Brasil y Chile. Serán los principales transformadores tecnológicos en materia de impresión.
La dinámica de impresión digital está fuertemente vinculada a una importante elasticidad precio del producto. En la medida en que los costos continúen bajando, con el progreso tecnológico unido a la modificación de la demanda por tiradas más cortas, es probable que el ritmo de crecimiento se acelere.
De igual forma sucederá con la serigrafía, ya que los sustratos de impresión cada vez se diversifican más y requieren de impresiones "personalizadas" o bien complementan los tradicionales procesos de impresión con un "agregado" que los diferencia.
Sumando a los datos aportados, la mejora de las condiciones de vida en general, en toda la región, que permitirá acortar la brecha existente entre el consumo de impresos en los países desarrollados y nuestra región, podemos sostener con prudente optimismo que la industria gráfica latinoamericana va bien encaminada hacia su crecimiento.