|
Los impresores cuentan con algunas alternativas para acabar con el alcohol isopropílico en la sala de prensas: la humectación por rociado, la humectación con cepillo y la impresión sin agua.
Cómo eliminar el alcohol isopropílico
El empleo de alcohol isopropílico en la sala de prensas sigue siendo populares entre algunos operarios de prensas, quienes han descubierto que un pequeño porcentaje de ese alcohol contribuye a reducir problemas de impresión, tales como la acumulación de tinta en los rodillos dosificadores, la retroalimentación a los rodillos oscilantes y la limpieza del depósito de agua.
Los impresores cuentan con algunas alternativas para acabar con el alcohol isopropílico en la sala de prensas: la humectación por rociado, la humectación con cepillo y la impresión sin agua.
Equipos antiguos de reserva. Una opción en la batalla por deshacerse del alcohol consiste en adquirir una rotativa con un sistema humectador que esté diseñado para funcionar sin alcohol. Se nos ocurren dos de ellos. En efecto, estos se fabrican cuando los impresores utilizaban en la sala de prensas cantidades hasta de 25% de alcohol isopropílico. Uno es un sistema de rociado por impulsos, y el otro es un sistema de humectación mediante un cepillo.
El primero existe desde hace muchos años. La tecnología moderna se ha orientado hacia nuevos diseños que se aplican en las prensas actuales. Algunos de ellos se pueden adaptar con un mínimo de tiempo ocioso de máquinas.
El sistema de rociado suele ser autocontenido y no tiene recirculación. Desde el punto de vista ambiental, este puede representar el mejor sistema humectador disponible.
El otro sistema de humectación sin alcohol, disponible en el mercado actual, es el diseño de alimentación continua con cepillo. Por más de treinta años este sistema ha venido funcionando entre los impresores, sin necesidad de utilizar alcohol isopropílico. El diseño del cepillo permite que la solución humectante sea "salpicada" del rodillo de la bandeja al rodillo distribuidor. Luego, la solución humectante es dosificada de manera uniforme entre el rodillo distribuidor y el rodillo formador de la solución. Este proceso permite que una película delgada de solución de la fuente humecte la plancha de manera uniforme antes de que los rodillos entintadores le apliquen la tinta a la misma.
No dude en aceptar la calidad de los sistemas de humectación por rociado y cepillado: estos no sólo se están utilizando en las prensas de formas comerciales y periódicos. Las revistas más famosas, los informes anuales y la impresión comercial se han elaborado en prensas con diseño de humectación con cepillo. Todos ellos funcionan sin necesidad de alcohol isopropílico.
Así pues, en el momento de comprar una prensa rotativa nueva o usada, tenga en cuenta que existen sistemas de humectación diseñados para funcionar sin alcohol, los cuales cumplen igualmente bien su propósito y tampoco requieren de ninguna clase de sustituto.
Impresión sin agua. La tecnología de la impresión sin agua ha avanzado considerablemente durante la última década.
Aunque la impresión litográfica sin agua no se ha aplicado ampliamente, aún en el sector de rotativas, puede llegar a ofrecer a algunos impresores una alternativa al trabajo con alcohol isopropílico.
Dados los altos niveles de inversión de capital en la dotación de maquinaria de impresión a bobina, la tecnología en la sala de prensas no cambia con mucha rapidez. Sin embargo, muchos fabricantes de prensas están empezando a equipar sus productos con la tecnología que se adapta al proceso de impresión sin agua. Los rodillos distribuidores enfriados con agua están disponibles desde hace casi cuarenta años. El futuro presentará alternativas tales como fuentes de tinta y cilindros de planchas enfriados con agua para ayudar a controlar al "enemigo del calor". La impresión sin agua no desaparecerá.
La calidad del producto final puede ser excelente. El producto impreso muestra densidades más fuertes y menor ganancia de punto, dos de los factores más importantes que busca lograr un operario de prensa en fase de producción.
La eliminación de la humectación ayuda a reducir la curva de capacitación de nuevos empleados, quienes ya no necesitan comprender el delicado equilibrio entre tinta y agua. El dominio de este asunto puede tomar varios años.
No obstante, el proceso sin agua no es para todo el mundo. Por ejemplo, dado que un periódico grande consume medio millón de planchas al año y lucha contra un alza de cinco céntimos de dólar por libra en el precio de la tinta, probablemente pasará mucho tiempo antes de que la industria de los periódicos grandes adopte el proceso sin agua junto con sus planchas y tintas más costosas. Lo mismo se puede decir acerca de su impresor de libros, una revista de corto tiraje o un impresor comercial. No obstante, algún día la tecnología y la competencia harán más costeable el valor de las planchas para un mercado más grande. Entonces, los impresores podrán escoger el sistema sin agua sin pasarles los aumentos de precios a sus clientes.
|